domingo, 1 de mayo de 2016

La quinta ola, Rick Yancey (5)

«He decidido confiar en él, aunque, como alguien dijo una vez, 
no puedes obligarte a confiar en nadie. Así que lo mejor es meter 
todas tus dudas en una cajita, enterrarla a una profundidad 
considerable y luego intentar olvidar dónde la has enterrado»


¿Alguna vez has sido receloso/a a la hora de confiar en los demás? Cuando te acaba de fallar alguien, a veces puede resultar complicado volver a confiar en la gente. Tal vez creas que desconfiando más de cada persona que entre en tu vida puedas estar preparado/a, pero ese no es el camino. No debes reprimir lo que te nace hacer o sentir. Negándote el confiar en quien tienes a tu lado, te estás negando momentos de felicidad. 

Cuando alguien te decepciona de alguna manera, duele. A veces sufrimos más de lo que esa persona se merece; porque sí, creo que hay gente por la que no vale la pena llevarse mal rato, aunque de eso nos solemos dar cuenta más adelante. Pero también creo que cuando pasa el tiempo, quien pierde a la larga es quien te ha decepcionado. ¿Sabes eso que dicen de que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde? Es cierto, y saber que has perdido algo genial por tus propios actos... no me imagino lo que debe ser eso, ni quiero vivirlo. 

Así que si te cuesta confiar recuerda que, aunque puede que seas quien sufra, es peor ser quien pierde algo valioso por el camino. Procura no ser de esas últimas personas, porque ese tipo de heridas no cicatrizan y es más difícil aprender a vivir con una herida abierta.




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